Volviendo a mi
Un Encuentro para volver a ti con suavidad, claridad y presencia.
Aprendimos a mirarnos desde afuera. Desde la mirada de otros. Desde palabras que se dijeron sin saber el peso que cargarían en nuestro interior.
Sin darnos cuenta, empezamos a construir quiénes somos a partir de voces ajenas: opiniones, expectativas, críticas, comparaciones. Voces que no nacieron en nosotras, pero que se quedaron viviendo dentro. Y muchas de esas voces… no fueron amables. Fueron hirientes, exigentes, duras.
Por eso, es tan importante detenernos para hacernos las siguientes preguntas: Detenernos para observar:
🌱 ¿Desde qué mirada me estoy viendo hoy?
🌱 ¿Esa voz que me habla… es mía o aprendida?
Sanar no es borrar lo vivido. Sanar es reconocer qué ya no me pertenece y elegir, poco a poco, una nueva forma de mirarme. Una mirada más compasiva. Una voz más suave. Una que acompañe en lugar de lastimar.
Y algo importante: no tienes que hacerlo sola. Puedes recorrer este camino acompañada, sostenida y cuidada.
Nuestra vida se refleja en las diferentes estaciones del año. A veces nos sentimos en un invierno frío y desolado. Otras veces, en un verano que nos quema.
Sin embargo, cada estación nos invita a mirarnos y admirar la belleza que podemos encontrar en ella y en nosotras. También nos brinda la oportunidad de conectar con el entorno y con nosotras mismas.
Mi deseo es que hagamos juntas un recorrido por las diferentes estaciones, explorando temas que nos ayudarán a crecer, sanar y conectar con nosotras mismas.
Todo esto desde un espacio seguro y en comunidad. Nuestra primera parada será en la estación de la Primavera y estaremos abordando los siguientes temas: autoestima, autoimagen, voz y diálogo interno.
Porque la primavera te invita a:
Observarte desde la calma
Soltar expectativas que pesan
Volver a tu cuerpo como hogar
Cultivar una relación más amable contigo misma
Este primer Encuentro está diseñado para reconectar con tu esencia, honrar tu cuerpo y recordar tu valor todo desde la compasión, no desde la autoexigencia.
A través de ejemplos, ejercicios y rituales, construiremos una mirada más amable y una voz más compasiva hacia nosotras mismas.
Aprovecharemos la energía de la primavera para florecer en:
Autoconocimiento y autoimagen
Voz interna y diálogo compasivo
Permitirnos crecer sin compararnos
Reconocer fortalezas y recursos personales
Exploraremos todo esto desde un espacio seguro, libre de juicios y con el apoyo de una comunidad que nos sostiene.
Detalles Importantes:
Fecha:
Horario: 11am - 1:30pm
Lugar: Espacio de Encuentro en Cataño (presencial)
Este Encuentro es para ti si:
Te exiges más de lo que reconoces.
Te cuesta tener una relación sana con la persona que vez en espejo.
Te mueves desde el “debo” más que desde el “deseo”.
Has aprendido a ser fuerte, pero no necesariamente a ser amable contigo.
Estás lista para comenzar a relacionarte contigo de otra manera.
¿Quién te acompañará?
Soy Patricia Acevedo, psicóloga con una especialidad en consejería psicológica.
Desde hace más de seis años acompaño a mujeres en procesos internos que muchas veces no se ven desde fuera.
He estado presente en momentos de ansiedad, rupturas, duelos, transiciones de vida, crisis de identidad y silencios emocionales que rara vez encuentran un espacio donde puedan ser escuchados con cuidado.
Muchas llegan pensando que solo están “cansadas” o “confundidas”. Y poco a poco descubren que lo que se ha movido es más profundo: la manera en que se hablan, la exigencia constante que cargan, la relación con su cuerpo, el miedo silencioso a no ser suficientes, la forma en que han aprendido a sostener a otros mientras se dejan a sí mismas para después.
Mi trabajo parte de una mirada integradora y profundamente humana, donde la emoción, el cuerpo y la historia personal tienen un lugar seguro.
Creo que la autoestima no se impone ni se repite como consigna. Se cultiva en la forma en que nos hablamos cuando fallamos. Se fortalece en la manera en que nos sostenemos cuando algo duele. Se transforma cuando aprendemos a relacionarnos con nosotras mismas desde el cuidado, y no desde el castigo.